Hogaza Natural
Nuestra expresión más pura de la masa madre. Una corteza profundamente dorada y crujiente protege una miga suave, húmeda y ligeramente elástica, con un sabor complejo que evoluciona en cada bocado.
Solo harina, agua, sal y tiempo.
Pan de masa madre y bolleria 100% mantequilla
En esta clasificación podrás encontrar productos que en su proceso de panificación han pasado por una fermentación natural a partir de masa madre. La masa madre es un fermento natural que parte de la mezcla de agua y harina, en cuyo proceso fermentativo intervienen comunidades bacterianas que coexisten en armonía y se alimentan de azucares presentes en el harina, esto provoca la producción de gases, que de manera natural propician la fermentación de nuestros panes. Los beneficios de usar masa madre en la panadería son innegables: desde la perspectiva del sabor (trigo muy presente), la fuerza de la masa, la capacidad de conservación, mayor disponibilidad de bio nutrientes del trigo disponibles, bajo indice glucémico, favorecimiento del desarrollo de la flora intestinal, etc.
Nuestra expresión más pura de la masa madre. Una corteza profundamente dorada y crujiente protege una miga suave, húmeda y ligeramente elástica, con un sabor complejo que evoluciona en cada bocado.
Solo harina, agua, sal y tiempo.
Una hogaza de masa madre elaborada combinación de semilla de girasol, linaza, ajonjolí y avena, que aportan profundidad, textura y un sabor ligeramente tostado.
Granos, semillas y tiempo en cada rebanada
La profundidad de nuestra masa madre se encuentra con la dulzura de los arándanos y el sabor tostado de la nuez.
Una corteza crujiente y una miga suave crean el contraste perfecto entre lo dulce, lo tostado y las notas ligeramente ácidas de la fruta.
Dulce, tostada y llena de carácter.
Una miga suave y delicada, con una textura ligera que hace de cada rebanada un pan sencillo, versátil y lleno de sabor.
Suave, natural y para todos los días.
Una miga suave y sustanciosa, enriquecida con granos y semillas que aportan textura y un sabor ligeramente tostado.
Más textura. Más carácter.
Una miga extraordinariamente suave y tierna, enriquecida con mantequilla y huevo para conseguir un pan delicado, ligeramente dulce y profundamente aromático.
Suave, mantequilloso y delicadamente dulce.
Una corteza fina y crujiente que guarda una miga ligera y elástica. Su sabor profundo y ligeramente tostado convierte cada rebanada en el acompañamiento perfecto.
Cruje al partirla. Se disfruta hasta la última miga.
Una miga suave, húmeda y aireada, cubierta con una delicada capa de aceite de oliva, aceitunas negras y finas hierbas que aportan aromas y un acabado ligeramente crujiente.
Suave, dorada y hecha para compartir.
Suave, dorado y ligeramente dulce. Su miga enriquecida con mantequilla y huevo aporta una textura tierna que abraza la hamburguesa sin robarle protagonismo.
Mantequilla, suavidad y el balance perfecto.
Extraordinariamente suave y esponjoso, con una miga ligera y sedosa que prácticamente se deshace al morderla.
Ligero, suave y sorprendentemente esponjoso.
Una baguette de miga suave y delicada, con una corteza fina y dorada. Un pan equilibrado que combina ligereza y un sutil toque de dulzor.
Delicada por fuera. Suave por dentro.
Una corteza ligeramente firme que da paso a una miga densa, suave y elástica. Su textura característica lo convierte en el lienzo perfecto para cualquier combinación.
Masticable, versátil y lleno de carácter.
La tradicional focaccia que ya conoces en porción individual, acompañada de aceitunas negras, aceite de oliva y finas hierbas.
Una pieza tierna y delicada donde la nuez aporta un sabor profundo y ligeramente tostado a cada bocado.
Sencilla, suave y profundamente nuez.
Una pieza suave y delicada, elaborada con yogurt y chispas de chocolate, horneada hasta conseguir una textura tierna y ligeramente dorada. Terminada con un velo de azúcar glass.
Suave por dentro. Chocolate en cada bocado.
Una pieza tierna y ligeramente quebradiza, con el delicado dulzor de los arándanos en cada bocado. Su exterior dorado contrasta con un interior suave y reconfortante.
Dorado por fuera. Tierno por dentro.
Crujiente en los bordes, suave en el centro y cargada de chocolate. Una cookie donde cada mordida encuentra el equilibrio entre textura y dulzura.
Crujiente por fuera. Suave por dentro.
Delicado y quebradizo, se deshace suavemente en la boca dejando el sabor tostado y ligeramente dulce del pistache.
Tan delicado que se deshace al tocarlo.
Una miga suave y húmeda con el toque ligeramente ácido de los arándanos, creando un equilibrio delicado entre dulzura y fruta.
Suave, húmedo y lleno de pequeños contrastes.
Nuestro croissant de masa madre, relleno con una cremosa preparación de limón y terminado con un exquisito merengue suizo con notas cítricas.
Suave, fresco, el equilibrio perfecto entre la riqueza de la mantequilla con la acidez del limón.
Un exterior profundamente dorado que guarda un centro cremoso y delicado, elaborado con queso crema y queso de cabra. Sobre su superficie, una confitura de frutos rojos y pistache troceado aportan frescura, acidez y un delicado contraste crujiente.
Cremosa, intensa y llena de contrastes.
Productos de panadería cuya composición básica es la de una masa de pan enriquecida generalmente con mantequilla, azúcar, huevo, leche, etc. Con origen en la tradición panadera Francia, en esta clasificación podrás encontrar panes clásicos como el croissant, el brioche, pain su chocolat, entre algunas otras interpretaciones propias que hemos hecho de pan mexicano pero con inspiración en técnicas de panadería francesa.
Nuestro clásico de masa laminada y fermentación natural, elaborado con mantequilla y tiempo. Crujiente y dorado por fuera, ligero y aireado por dentro.
Simple, honesto y hecho con tiempo.
Nuestro croissant de masa madre, relleno y delicadamente terminado con crema de almendra, coronado con un toque crujiente de almendras fileteadas.
La unión de dos favoritos: nuestro croissant de masa madre y una generosa porción de galleta horneada dentro y encima. Crujiente por fuera, suave por dentro, un contraste irresistible entre hojaldre y chocolate.
Dos clásicos. Una sola pieza.
Una clásica masa brioche suave y esponjosa cubierta por una capa dulce y delicadamente crujiente.
Un clásico que siempre sabe a casa.
Nuestro croissant de masa madre relleno de jamón, queso y tocino, combinando las capas crujientes la masa con un interior cálido, fundente y lleno de sabor.
Capas de masa de mantequilla envuelven un corazón de chocolate, creando el contraste perfecto entre lo crujiente de su exterior y lo intenso de su interior.
Mantequilla por fuera. Chocolate por dentro.
Capas finas de hojaldre caramelizadas hasta conseguir una textura crujiente y quebradiza, con el dulzor justo para acompañar cada bocado.
Crujiente, caramelizada y simplemente irresistible.
Un bizcocho suave y esponjoso envuelto en una delicada capa de hojaldre, horneada hasta conseguir un exterior dorado y ligeramente crujiente, con un toque de azúcar.
Suave en el centro. Crujiente en cada vuelta.
La intensidad del chocolate se encuentra con la suavidad y carácter de la almendra, todo dentro de nuestras delicadas capas de mantequilla.
Chocolate, almendra y capas que crujen.
Capas delicadas y crujientes sobre un centro de queso crema suave, acompañado de la frescura y dulzura de la fresa.
Los frutos rojos varían de acuerdo a la temporada
Miga suave y aromática, perfumada con notas de azahar y cítricos, terminada con mantequilla y azúcar para ese acabado tradicional que lo hace inconfundible.
Tradición que se comparte.
Capas ligeras y doradas que envuelven un centro de queso crema suave, coronado con la dulzura profunda y caramelizada del dulce de leche.
Mantequilla, queso crema y dulce de leche en equilibrio.
Una masa suave y mantecosa enrollada con canela y azúcar, horneada hasta conseguir un exterior dorado y un interior tierno y aromático.
Canela, mantequilla y el placer de desenrollarlo.
Capas de masa y mantequilla caramelizadas lentamente hasta formar una corteza crujiente y profundamente dorada, con un interior suave y delicado.
Caramelo crujiente. Mantequilla en cada capa.
Pequeñas piezas de masa laminada suave, horneadas juntas y cubiertas con un caramelo con canela dulce que se abre paso entre cada una de sus capas.
Para comer con las manos. Y sin prisa.
Capas doradas y suaves que se enrollan alrededor de un cremoso relleno de crema pastelera, terminadas con un delicado toque de azúcar glass.
Una pieza delicadamente laminada, dorada y suave, con un interior cremoso que conserva todo el carácter de una masa trabajada con tiempo.
Sencillo en apariencia. Profundo en textura.
Capas finas y crujientes envuelven un relleno de manzana especiada, pasas y nuez, creando un contraste cálido entre fruta, mantequilla y caramelo.
Manzana, especias y capas que se deshacen.
Hojaldre crujiente, entrelazado con dulce de leche y nuez, terminado con un delicado toque de azúcar.
No encontramos platillos con esa búsqueda.
Prueba con otra palabra.